viernes, 29 de julio de 2011


Estaba frente a mí, mis dedos de colores pintaban mi historia. No sé como sucedió, El primer eslabón se cortó. Desencadenó un llanto, recuerdos de ti. Llore por que no estabas. Llore por que nunca llore tu partida. Tanta falta me hacías que lo demás era un parche para tu ausencia. Pero te volví a ver y sentí que estabas. Tú a mi lado acariciando mi cabello, diciéndome que me quieres. Yo te decía que me hacías falta que no quería que te fueras. Pero se que tu ya no estas entre nosotros. Pero te tengo en mi memoria, un único recuerdo. Aun de ti no me puedo despedir, nunca quise hacerlo, nunca alcance a despedirme. Eras mi todo. Y ahora eres polvo. Y ese polvo ahora está en mi memoria. De ahí no quiere partir. Debo dejarte, vaciarlo en el pasado. Necesito decirte adiós.

  • - La mitad izquierda de un niño llora, le han quitado su padre. Hace 18 años que no ha dejado de llorar. Le pusieron un traje, taparon su boca y vendaron sus ojos. Le pintaron un ojo, le dibujaron la boca. Ahora la mitad derecha es un hombre, un hombre como lo eras tú.

  • - Sabes, tus maletas siempre estuvieron acá. Yo te las escondí para que nunca te fueras. Pero son muy pesadas para mí, para un niño. Es hora que te las lleves, es hora de partir. Déjame este recuerdo, déjame despedirme de ti.

miércoles, 27 de julio de 2011

Psicopoesia curativa (III)


El agujero

Crees que duele?. Estoy en ese hoyo oscuro, lleno de ramas. La tierra se afloja y golpea mi ser. los lamento de tu ausencia son los insectos que me acompañan. Pierdo las ganas de vivir. 40 días en esa situación. Desde arriba una silueta me escupe, y el sabor de su saliva dulce induce mi odio. Este odio me empuja a construir una escalera de adobe, y ahora me encuentro a punto de salir.

La estrella

Hace millones de años, la estrellas que vez en el cielo murió, explotó y se desvaneció. Aun la veo brillar, pase lo que pase nunca dejes de brillar. La persona que viste hace mucho tiempo, dejó de vivir. Pero no he dejado de brillar, pase lo que pase nunca dejare de brillar.

Paraíso

Tomare con mis mano un puñado de cielo, construiré mi propio edén. Lo comeré. Dentro de mi existiría el paraíso y todo lo que afuera de él se encuentre será pagano y mundano. Como Eva perdió el derecho al paraíso. yo te exilio de mí. Como Adán la siguió, yo me condeno y te exilio fuera de mi. Ahora soy otro, soy dios.

MPH

Vivía con las manos atadas, con los ojos tapados. Con la piel pegado a la tuya. Olvidé ser yo y fui mi padre. Rompo el Ciclo aun que ya no estés, ya no eres mi madre. Que mi madre se quede con mi padre, yo solo seré su aliado, y tu me deseos mas preciado.

El mendigo

El mendigo celoso del otro, por que come feliz. amargado por que la vida no le sonríe. aturdido de tanto beber por escapar de la vida, se enoja, insulta y se olvida de lo importante. El mendigo sintió confianza y le dieron una moneda, agradeció por que le otro comía, y ahora come el también. sonríe por que la vida le sonríe y sigue bebiendo por que celebra su existencia.

Sublimando Psicopoesia (II)



Objeto pulsional

Todos los sentimientos que tengo hacia ti, ya no son para ti, sino para mí. Tuve que transformar el amor de tu pelo, por el amor a un pincel con pintura roja, a tus pecas por adorar el puntillismo. Todo lo que deseaba ahora es todo lo que deseo hacer.

Lo quiero ver

Con un caleidoscopio miraba tu imagen, desde el centro del mundo y tú en el espacio. Miles de colores para una luz que solo reflejaba lo que quería ver.

Vincular

Hoy por hoy quiero sentarme en los pies de mi padre, encogerme en sus pies y terminar como tierra entre sus dedos, que una semilla caiga del vientre de mi madre para poder florecer. Que un día llegue una mujer y corte lo que floreció. Lo plante en su jardín y me riegue.

Soy Dios

Puedo caminar por el agua que mis ojos entregan. Puedo hacer ver a un ciego, solo abriendo mis ojos. Que camine el cojo, diciéndole que no necesita sus pies. Transformar el agua en vino, imaginando su sabor. Puedo morir y resucitar.

Sr.

Tome una pélela y me la puse como sombrero, una vara era mi bastón, con bolsas hice mi traje y me creía un señor, de mis bolsillos piedras con las que pago mi vida, y mi carruaje mis pies descalzos.

El salto

Tomare la iniciativa y me quedo conmigo mismo. Ahora sentado en el barranco intento saltar. El rio esta en decreciente…, las piedras me saludan desde abajo y me invitan a pasar. Mis manos están enraizadas a la tierra y eso me lo impide. De mi boca caen gritos, letras, poesías y tu nombre.

Pesimista positivo

Qué bello es el día, que linda esa niña, pero en verdad esta nublando y ni siquiera es de día. Esa niña es un travesti que busca pagar su vida y yo solo un pesimista que busca mirar con optimismo la vida.

Somos todo y nada

Somos esclavos de una vida, de experiencias teñidas de colores. Somos los que nos proponemos y lo que creemos ser. Somos agua, somos hielo y vapor. Somos todo algo, somos nada en un universo, somos el todo en nuestras vidas.

martes, 26 de julio de 2011

Sublimando psicopoesia curativa.



EL Duelo

Se suicidaría el yo que te conoció para no sentir más por ti. Y dejar al nuevo volver a enamorarse. Trataría de olvidarte, sepultarte como una emoción reprimida y que solo sea el fantasma de próximas relaciones. Podría quemar mis recuerdos, juntos con tus cartas y tus fotos. Y creer, solo creer que no existes.

Si me suicidara debería cortarme las venas, así desangrar el amor. En cada latido un chorro de ilusiones pintarían el piso. Podría ahorcarme para quedarme sin oxigeno y no pensar en ti. O tirarme al mar.. y dejar que el no saber nadar me mate, como me mato el no saber amar.

Dormido en el bus

Era como cuando te mecía tu madre, los latidos míos que también eran tuyos. La ausencia de tu pecho, era el sentimiento de falta. Mi Edipo retratado en un asiento de autobús, y mis ganas de dormir para poder soñar contigo, como soñaba con el pecho que me daba abrigo.

Insomnio

No podía dormir, cada vez que lo intentabas me despertabas con tus recuerdos. No tenerte era no ser, quería disolverme contigo y desaparecer. Quería escuchar tu voz, solo tus labios moviéndose eran el sustituto perfecto. ¿Estas con otro?, lo que retumba en mi cabeza después de una larga noche de insomnio. Por fin pude dormir, solo para volver a verte y luego de olvidar el sueño, desperté pensando en ti.

Pequeño

Ese calor que sentía en el estomago, subía hacia mi pecho y teñía la tristeza. Querer estar, ahí, en el presente era una burla.

Conversando

Claro que seria bueno morir, ¿tu que crees? No se, yo aun quiero estar vivo, ¿y tu? Yo quiero desaparecer, no quiero sentir, no quiero ser, no quiero estar. Yo tampoco quiero sentir, ser ni estar, pero quiero vivir. Si quieres puedes morir tú, y esperar resucitar. Y yo te daré mi vida para darte libertad.

EL último día.

Me cerraste las puertas para volver. Me quitaste los 5 sentidos y los guardaste en una bolsa. Sin mis ojos podía llorar tranquilo, sin mi boca dejaba de pedirte amor. No puedo volver a tocarte, ni olerte. Y tu voz no la he vuelto a oír. Ahora le doy la espalda a la puerta y me llevo la bolsa. Mi intención no es abrirla, así aprenderé a amar de nuevo.

3:00 am

Tenía tantas ganas de llamarte, para no decirte nada. Escuchar un “aló” en teléfono me bastaba. Cada vez que lo hacia me sentía tan cerca de ti, al cortar volvía a lo mas oscuro. Tenía tantas ganas de llamarte que no te llame, te deje ir. Me olvide. Aunque se que miento por mis dedos que recuerdan el ritmo. Los números están grabados. Se que olvidarte es solo volver a contarme otro cuento, discar un numero sin teléfono.

El anaquel de pociones.

Baje por mi tráquea a ver que sucedía, el anaquel de pociones estaba roto. Amar, odiar, sonreír y llorar esparcidas por el piso mezclándose. Decidí botar todo por mi tracto digestivo. Y no usar más pociones. Iré a ordeñar mis gónadas, cortare un poco del valle de mi corazón. Me quedan algunas neuronas para almacenar y con eso podre volver a empezar.

El duende y yo.

Eres celos y calentura, un duende me lo dijo mientras sentados en el ceno de una mujer bebíamos. Pinta una canción con la lengua de tu novia. Me comentaba el duende que luego se convirtió en paloma y se fue. Termine afirmado del los pezones para poder dormir tranquilo. Se que en tu sexo podría estar feliz, siempre lo he sido ahí. Al despertar no estabas, solo la gigantesca huellas de tus pies. A los lejos veía tu silueta y el duende a mi lado me decía eres celos y calentura.